La Provincia Eudista celebró la Solemnidad de San Juan Eudes

La Provincia Eudista celebró la Solemnidad de San Juan Eudes

Las comunidades de la Provincia Eudista Minuto de Dios celebraron el pasado 19 de agosto la Solemnidad de San Juan Eudes, una fecha que reunió a los eudistas en torno a la Eucaristía para renovar la alegría de su vocación. La celebración tuvo un signo especial en El Minuto de Dios, donde presidió la Eucaristía central el Superior General de la Congregación de Jesús y María, P. Jean-Michel Amouriaux, cjm, en una fiesta vivida de manera interprovincial junto a la Provincia de Colombia.

En cada comunidad local, las distintas Eucaristías y celebraciones dejaron ver un mismo corazón, la alegría de ser eudistas y de servir a la Iglesia bajo la espiritualidad de la formación, la misión y la misericordia. La presencia del Superior General dio a esta solemnidad un realce particular. Durante la homilía, el P. Jean-Michel recordó que todos los asociados cuentan con la gracia de este llamado y subrayó la necesidad de «ampliar el radar de relaciones de calidad para promoverlas con la divina caridad». Invitó a los presentes a ser auténticos al estilo de San Juan Eudes —con creatividad, celo, ardor, amor y compasión— y a ofrecer a otros un camino de salvación, advirtiendo que la fama y el poder son obstáculos en la vida cristiana y tras la Eucaristía los asistentes compartieron un almuerzo fraterno que prolongó el espíritu de comunión de la jornada.

La visita del Superior General coincidió, además, con la celebración del primer año de la apertura del nuevo templo de El Minuto de Dios. A la fiesta se sumó la presencia de Jean-Pierre Deshaies y su esposa, Denice, quienes se acercaron a las comunidades de Colombia con el propósito de conocer mejor sus realidades comunicativas y presentar Milcent, la nueva plataforma de patrimonio eudista.

San Juan Eudes (1601–1680), fundador de la Congregación de Jesús y María, es reconocido por su celo apostólico y por haber impulsado la devoción a los Corazones de Jesús y de María. Su legado sigue vivo en la Provincia Eudista Minuto de Dios, que hoy continúa esa misión al servicio de la Iglesia, de los feligreses y de la Obra de El Minuto de Dios.

En esta Solemnidad, la Provincia renueva su gratitud por el don de ser eudistas y su compromiso de servir con corazón grande y ánimo decidido. Amemos a Jesús con el Corazón de María, y a María con el Corazón de Jesús. ¡Viva Jesús y María!

San Juan Eudes: vida y legado del Apóstol de los Sagrados Corazones

San Juan Eudes: vida y legado del Apóstol de los Sagrados Corazones

San Juan Eudes (Ri, Normandía, 1601 – Caen, 1680) fue el sacerdote misionero francés, fundador de la Congregación de Jesús y María —los Eudistas—, a quien la Iglesia honra como Padre, Doctor y Apóstol de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Canonizado por el papa Pío XI el 31 de mayo de 1925, su legado sigue vivo cuatro siglos después en la Provincia Eudista Minuto de Dios, que cada 19 de agosto celebra su Solemnidad.

Su vida entera fue una evangelización incansable en una época marcada por la guerra y por una profunda crisis en la formación del clero, San Juan Eudes respondió con una propuesta audaz: transformar la Iglesia desde adentro, formando sacerdotes santos y llevando el amor de Dios a los más alejados.

Nació el 14 de noviembre de 1601 en una granja cercana a la aldea de Ri, en Normandía; sus padres fueron Isaac Eudes y Marta Corbin. Siendo joven ingresó al Oratorio y se ordenó sacerdote, comenzando una vida de entrega total a la predicación. Predicó misiones populares por toda Francia, incluyendo París y Versalles, ganándose el reconocimiento como evangelista y confesor cercano al pueblo.

Su amor a los más pobres fue una marca permanente: desde niño hizo voto de socorrerlos, y su entrega se hizo heroica al servir a los enfermos durante las epidemias de peste que azotaron Normandía. De esa misma pasión nacieron sus grandes fundaciones: la Orden de Nuestra Señora de la Caridad, en 1641, y la Congregación de Jesús y María —los Eudistas—, en 1643, esta última dedicada de manera prioritaria a la formación de sacerdotes según el Corazón de Dios.

¿Por qué se le llama Padre, Doctor y Apóstol de los Sagrados Corazones?

Este título, con el que la Iglesia lo distingue, expresa su aporte más original a la espiritualidad cristiana. Aunque la devoción al Corazón de Jesús existía antes de él, San Juan Eudes fue quien introdujo su culto litúrgico: fue el primero en pensar y componer una misa y un oficio propios para los Corazones de Jesús y de María. Promovió el culto al Corazón de María desde 1648 y celebró la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en 1672.

Ese reconocimiento fue creciendo con el tiempo en el Magisterio de la Iglesia. Ya en 1903, el papa León XIII lo llamó autor de la alabanza litúrgica a los Corazones de Jesús y de María, y al canonizarlo en 1925, la bula lo proclamó «Padre, Doctor y Apóstol del culto litúrgico a los Sagrados Corazones de Jesús y de María». Su doctrina dejó huella incluso en documentos posteriores de la Iglesia sobre el amor al Corazón de Cristo.

El camino a los altares fue largo. San Juan Eudes fue beatificado por el papa Pío X el 25 de abril de 1909 y canonizado por Pío XI el 31 de mayo de 1925. Hoy su carisma —formación, misión y misericordia— sigue vivo en la gran familia eudista y, de manera particular, en la Provincia Eudista Minuto de Dios, que continúa su obra al servicio de la Iglesia, de los más pobres y de la evangelización. Como enseñó el Siervo de Dios Rafael García-Herreros, San Juan Eudes es «el magnífico Juan Eudes que hubiera debido nacer en nuestra época»: una respuesta viva para el mundo de hoy.

Una fiesta que nos une: “Que viva y que reine Cristo, Jesús en el corazón” La Provincia Eudista Minuto de Dios celebró con gozo la Solemnidad de San Juan Eudes

Una fiesta que nos une: “Que viva y que reine Cristo, Jesús en el corazón” La Provincia Eudista Minuto de Dios celebró con gozo la Solemnidad de San Juan Eudes

Por: Rafael Beltrán, Candidato Eudista

La Provincia Eudista Minuto de Dios celebró con gozo la Solemnidad de San Juan Eudes

“Juan Eudes, siervo de Cristo, luz de la historia, gozosos nos congregamos en tu memoria.” Así podría resumirse lo que vivió, en clave de comunión y misión, la Provincia Eudista Minuto de Dios el pasado 19 de agosto de 2025. Desde distintos rincones de Colombia, Perú y Nicaragua, comunidades, parroquias, colegios y universidades se unieron para recordar y revivir el legado del apóstol del Corazón de Jesús, el padre, el misionero, el soñador: San Juan Eudes.

No fueron simples actos litúrgicos. Fueron días en que “clamamos con entusiasmo por todas partes que Cristo vive, que Cristo reina”, como bien lo enseñó el fundador. Con creatividad, profundidad y entrega, la espiritualidad eudista se hizo canto, gesto, misión y consagración en medio del pueblo.

Colegios: sembrando identidad, cosechando carisma

Desde la Corporación Educativa Minuto de Dios, los colegios vivieron con entusiasmo la Semana Eudista, una experiencia formativa y festiva que fortaleció la identidad institucional. En Bogotá, bajo el lema “Super Eudes World”, se vivió una experiencia didáctica y experiencial en la que, a través de la pedagogía de los videojuegos y las series, se condujo a los estudiantes a conocer a San Juan Eudes y descubrir en él una guía cercana y alegre para su juventud.

En el Liceo Mayor de Villavicencio, la comunidad se volcó a celebrar con actividades como “Eudes al Parque”, espacios de reflexión, momentos de fraternidad y una Eucaristía especial con los niños de primaria. En la Institución Educativa Café Madrid en Bucaramanga, también se vivieron jornadas de fe y compromiso, conmemorando el legado que une a toda la familia educativa.

UNIMINUTO: juventud en camino misionero

Durante toda la semana, los centros universitarios de UNIMINUTO celebraron con Eucaristías, reflexiones y encuentros. El evento central fue el encuentro “Elegidos” en Bogotá, que reunió a delegaciones de estudiantes de múltiples rectorías en una jornada de alabanza, oración, música y predicación.

En este contexto, UNIMINUTO lanzó oficialmente su camino hacia la JMJ Seúl 2027, reafirmando que la espiritualidad eudista está viva en el corazón de los jóvenes que, al estilo de Juan Eudes, quieren anunciar que “Cristo reina, cual tú enseñaste”.

Villavicencio: misión, formación y solidaridad

La Parroquia San Juan Eudes de Villavicencio, bajo el liderazgo del P. Noé Rivera, CJM, vivió una celebración integral. La preparación para la gran fiesta inició el lunes 11 de agosto con una semana llena de actividades, entre ellas: el rosario de amor a Jesús, eucaristías con la reflexión de la novena a San Juan Eudes, charlas inspiradoras y formativas sobre nuestro santo, la entronización al Corazón de María, jornadas vocacionales en universidades y colegios, y finalmente, la gran fiesta que culminó con la Eucaristía presidida por el Vicario Episcopal Fernando Nieto y el P. Noé.

Por otro lado, en esta misma ciudad en los colegios, durante la Semana Eudista, se organizó una proyección social del “pan partido y compartido”, donde los estudiantes recolectaron alimentos que fueron entregados al Hogar San Camilo, fortaleciendo la dimensión solidaria del carisma.

Además, se llevó a cabo un concurso de altares a San Juan Eudes y una misión vocacional liderada por los seminaristas eudistas de la Casa de Formación en Bogotá. Estos visitaron colegios, universidades y la parroquia, compartiendo su testimonio, animando vocacionalmente y celebrando con la comunidad espacios de adoración, alabanza y diálogo. Se estima que más de 1.500 personas participaron entre estudiantes, profesores, administrativos y familias. La semana culminó con una Eucaristía presidida por el Superior Provincial, P. Germán Gándara, CJM, como signo de comunión y envío.

Ibagué: Renovando el ardor misionero

La Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María celebró con profundidad espiritual. Por la mañana del 19 de agosto, los eudistas compartieron una Eucaristía con las Hermanas del Buen Pastor, seguida de un encuentro fraterno. Por la tarde, se realizó una procesión por el barrio, animada por la comunidad Fieles Siervas de Jesús, y culminó con la Eucaristía solemne presidida por el P. Libardo Panteves, CJM, y concelebrada por el P. Miguel Ángel Soto, CJM. Durante la celebración se presentó oficialmente el nuevo escudo parroquial, símbolo de una identidad renovada al servicio de la misión.

Bogotá: un templo consagrado al corazón misionero

En la parroquia San Juan Eudes del Minuto de Dios, el 19 de agosto fue un día histórico. Con una procesión solemne desde distintos puntos del barrio, y la participación de fieles, la comunidad celebró la consagración del nuevo templo parroquial, presidida por Mons. Germán Medina, Obispo de Engativá. El templo (que conserva elementos arquitectónicos del diseño original) fue bendecido como signo de continuidad, renovación y fidelidad al legado del Siervo de Dios P. Rafael García Herreros, cuyo mausoleo ahora descansa allí. Es un espacio moderno, luminoso y profundamente espiritual.

Arequipa (Perú): tres semanas de camino espiritual

La Parroquia del Espíritu Santo de Arequipa vivió durante tres domingos una campaña de espiritualidad eudista, donde se reflexionó y compartió en torno a la vida del fundador. El día 19, la comunidad parroquial, junto con los asociados y eudistas incorporados, celebró una jornada intensa con procesión, Eucaristía solemne y serenata con cantos eudistas, proclamando con alegría que “el Corazón de Jesús y María es escuela, misión y casa”.

Nicaragua: nuevas asociadas en la familia eudista

En la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, la comunidad eudista celebró la Solemnidad con una Eucaristía presidida por los padres Germán Prieto García, Neguib Eslaquit y Luis Novoa, CJM. Se celebró la firma de tres nuevas asociadas eudistas, quienes asumieron públicamente su compromiso espiritual y pastoral. Al finalizar, se realizó un compartir fraterno con los fieles y con los miembros del Centro de Espiritualidad Betania, signo de una comunidad viva y comprometida con el carisma.

Bucaramanga: renovación y liderazgo

La Parroquia San Juan María Vianney fue escenario de la renovación de los asociados eudistas y del nombramiento del P. Orlando Hernández, CJM, como nuevo superior local. La comunidad oró por él y por toda la misión en Bucaramanga, reafirmando el deseo de vivir “a imitación de Juan Eudes”, con fidelidad, entrega y comunión eclesial.

Solemnidad que renueva al Iglesia

Las celebraciones no fueron sólo eventos: fueron proclamaciones vivas del Evangelio al estilo eudista. Porque  a imitación que Juan Eudes que “en misiones y trabajos muchos años empleó, para renovar la Iglesia en su prístino fervor”, y hoy, esa misma pasión sigue ardiendo en parroquias, universidades, colegios, corazones.

Este es solo un mosaico de los muchos signos de vida que se multiplicaron durante esta semana. Porque cada eudista, cada comunidad local, cada corazón encendido por el fuego de Jesús y María, celebró.

¡Viva Jesús y María!
San Juan Eudes, ruega por nosotros.

Celebración San Eudes 2025

El arte de la escucha o cuando mi hermano sacerdote me conmueve

El arte de la escucha o cuando mi hermano sacerdote me conmueve

Por: P. Hermes Flórez, cjm 

«La obligación de un pastor es el ejercicio de la caridad. Debe ser todo caridad para escuchar a cada uno; para hablar dulce y amigablemente a todos; para mostrarse benigno a cuantos lo abordan…»

(San Juan Eudes, El buen confesor, OC IV, 187)

El arte de la escucha depende, según san Juan Eudes, de la caridad, especialmente si se considera como disposición del pastor que trabaja por la salvación de las almas. Años atrás, nuestro fundador había escrito que, en el marco de este celo por la salvación de las almas, era necesario «tener una caridad especial, en particular de tus allegados y de quienes dependen de ti, y buscarás su salvación por todos los medios a tu alcance»[1]. Por tanto, aquel que posee la caridad está habilitado para «escuchar con los oídos del corazón», como nos enseñó nuestro muy querido papa Francisco[2], cuando alertó sobre la pérdida de la capacidad de escuchar. A continuación se ofrece una experiencia concreta de lo que ha producido un proceso de escucha en un servidor y que seguramente usted como lector se sentirá identificado.

La paciente escucha durante largo tiempo

Como parte de su ejercicio pastoral este sacerdote tuvo la posibilidad de compartir y llevar la vida pastoral, durante un mes, con otro hermano en el ministerio, quien acompaña once parroquias (cerca de 30 capillas) en una zona rural de España. El sacerdote español, de una extraordinaria capacidad para asistir y sacar una sonrisa a sus parroquianos, no oculta el desafío de la atención a la vida sacramental en todas sus parroquias, así como la siempre necesaria caridad pastoral (ministerial) para ayudar en este importante apostolado.

Durante horas compartimos la vida y la situación que vivía mi hermano sacerdote y que ciertamente me interpeló el corazón y la visión de mi propio ministerio: ¿cómo puedo apoyar a mi hermano sacerdote? ¿Sirve en algo esta compañía al menos para que el sacerdote pueda descansar? ¿Y después de mi partida todo volverá a la misma situación? ¿Basta una respuesta tipo “tenga paciencia”, “busque ayuda de otros sacerdotes para que lo puedan orientar”, “hable con un especialista”, “Dios le ayudará y le recompensará” etc.? Todo esto, sin negar su importancia, ¿llega a satisfacer del todo a este ministro incansable? Sin dudas que muchas de estas preguntas y sus respuestas ya las conoce aquel sacerdote que vive silenciosamente estas situaciones; todo esto seguramente se une en ocasiones a la incomprensión de muchos de sus hermanos o inclusive de sus fieles que podemos juzgar únicamente la situación desde nuestros intereses particulares.

La disposición para cambiar de idea o la hipótesis de partida

Desde mi carisma fundacional de “evangelizador-formador” tenía respuestas preestablecidas, la más común, “busquemos ayuda con un especialista” con todas las estrategias de acompañamiento que existen. Pero tal vez esto ya lo hacía el sacerdote cuando contaba sus realidades que necesitaban ser escuchadas con arte, con genio, con disposición, con inspiración, con creatividad. El problema no radicaba tanto, al menos eso creo, en acomodar lo que me decía mi hermano sacerdote a una especie de “duálogo”[3], en el que él me decía y yo le respondía con recetas prestablecidas sobre la manera como “ideaba” un cambio en la situación. Pero al mismo tiempo recordaba las palabras del papa Francisco: “en la acción pastoral, la obra más importante es el ‘apostolado del oído’, escuchar antes de hablar” y también: “La comunión no es el resultado de estrategias y programas sino que se edifica en la escucha recíproca entre hermanos y hermanas”.

Todas estas situaciones me han conmovido interiormente: la situación del sacerdote, su intensidad pastoral, su soledad ministerial, las soluciones insuficientes que podemos dar y cómo podemos hacer más efectivo un acompañamiento mediante el arte de la escucha de nuestros hermanos en el ministerio. Sin embargo, las preguntas siguen: ¿cómo hacer más preciso el apoyo que este hermano necesita? Su situación es que requiere ayuda concreta para acompañar a los fieles que le fueron confiados; el desafío es que necesita una mano en tal situación; la caridad pastoral es estar con él y ayudar en un lugar donde se requieren sacerdotes para continuar con el anuncio del Evangelio.

¿Será suficiente pensar en ideas o planes nuevos de acompañamiento y de escucha sacerdotal? ¿No será mejor cambiar de idea o de hipótesis de partida para que, escuchando, podamos sencillamente “estar con quienes nos necesitan”? ¿Daremos por fin el tercer paso de la misericordia: hacerla efectiva? En fin, no se pretenden dar soluciones, sino sencillamente interpelar el corazón.

Orientarse en una sinfonía de voces

Hoy la escucha como arte (y también como don de Dios) es indispensable en los procesos de acompañamiento como bien lo sabemos. Pero hace falta afianzar un poco más el acompañamiento personal que no es escuchar y dar recetas, sino “estar”. Tal vez estos procesos sean más desafiantes y se queden muy en el terreno de lo específico y de lo concreto y se conviertan en una fatiga para quienes servimos a los sacerdotes, pero seguramente es una manera de entender mejor las situaciones muy particulares que viven tantos hermanos en el ministerio.

El apostolado del oído no se deja encasillar por patrones generales sino que entiende de sentimientos, de pensamientos, de afectos, de emociones y de muchos otros asuntos que afectan a alguien con un rostro y con una historia (una tentación del laicado clericalizado o del mismo clericalismo es ocultar esta dimensión tan esencial de la persona del ministro). ¿Estaremos capacitados para hacerlo? ¿Seremos capaces de caminar con estas historias sagradas de los hermanos?

Al final, escuchar por caridad pastoral

Como se lee, esta reflexión está marcada por el sentimiento y el afecto que encuentran eco en el corazón. Escuchar es más que oír efectivamente; pero también es más que estar prontos a dar la receta o el remedio; también es más que animar para que el otro cumpla con su apostolado; me atrevería a afirmar que escuchar por caridad pastoral es estar física y espiritualmente disponibles ante quien se siente abatido y consumido en su celo apostólico por la salvación de las almas. ¡Y en este punto sí que necesito hacer escuela yo en primer lugar! Ya no sería la comunidad que acompaña sacerdotes, sino el sacerdote que acompaña a este sacerdote integralmente: de corazón a corazón.

Bibliografía

 Francisco. Mensaje para la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Librería Editrice Vaticana, Roma 2022. https://www.vatican.va/content/francesco/es/messages/communications/documents/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.pdf

Saint Jean Eudes. Le Royaume de Jésus. Imprimerie Lafolye Frères, Vannes, 1989.

Saint Jean Eudes. Le bon confesseur. Imprimerie Lafolye Frères, Vannes, 1907.

 

[1] Saint Jean Eudes, Le Royaume de Jésus, 264.

[2] Francisco, Mensaje para la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (24 enero 2022).

[3] Kaplan, A., The life of dialogue, en J. D. Roslansky ed., Communication. A discussion at the Nobel Conference, North-Holland Publishing Company – Amsterdam 1969, 89-108, citado por el Papa Francisco en su Mensaje del 2022 previamente mencionado.

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