En la solemnidad de Pentecostés, la Provincia Eudista Minuto de Dios renovó su apertura a la acción del Espíritu Santo, viviendo esta gran fiesta de la Iglesia no como un acontecimiento aislado de un día, sino como una experiencia permanente que anima la misión, fortalece la comunión y renueva el compromiso evangelizador.

Fieles a la invitación del Siervo de Dios Rafael García Herreros, CJM, quien recordaba que “después de que el Espíritu venga, Él nos enseñará todo lo que debemos hacer”, incorporados, asociados, candidatos y comunidades apostólicas de la Provincia se unieron para celebrar la presencia viva del Espíritu que sigue guiando a la Iglesia y transformando la sociedad desde el corazón de las personas.

En los días previos a Pentecostés, diversas obras y presencias eudistas promovieron encuentros de preparación espiritual marcados por la oración, la alabanza, la predicación y la fraternidad. De manera especial, el Centro Carismático Minuto de Dios en Bogotá, el Centro Carismático Caribe y las comunidades eudistas de Medellín convocaron a cientos de fieles a vivir jornadas de renovación espiritual y de clamor por una nueva efusión del Espíritu Santo en encuentros de preparación en los que, a través de la música, la reflexión de la Palabra de Dios, la adoración y la oración comunitaria, se dispusieron a celebrar la gran fiesta de Pentecostés con un corazón abierto a la acción transformadora de Dios.

La solemnidad fue celebrada con especial fervor en las parroquias, centros de espiritualidad, grupos de oración y comunidades acompañadas por los Eudistas. En cada uno de estos espacios, la liturgia recordó que el Espíritu Santo continúa impulsando a la Iglesia a salir al encuentro del mundo, anunciando el Evangelio y construyendo fraternidad allí donde existe necesidad de esperanza.

La celebración contó con la participación activa de incorporados, asociados, candidatos y numerosos laicos vinculados a la misión eudista, quienes renovaron juntos su deseo de seguir siendo discípulos misioneros al servicio de la Iglesia.

Las palabras del Padre Rafael García Herreros resonaron con especial fuerza en esta celebración:

“Después de que el Espíritu venga, Él nos enseñará todo lo que debemos hacer, Él nos explicará el modo adecuado de cambiar lo social. Es verdad que hay un mundo y todo un ámbito por transformar. Es cierto que debemos borrar la miseria de Colombia, que debemos crear muchas nuevas industrias. Es verdad que la reforma agraria debe acelerarse y multiplicarse. Pero hay Alguien inmenso y fuerte detrás de todo, que debe estar presente en los cambios y debe estar, sobre todo, presente en las personas: es el Espíritu Santo”.

Desde esta convicción, la Provincia Eudista Minuto de Dios continúa caminando con la certeza de que toda transformación auténtica nace de la acción de Dios en el corazón humano y de una Iglesia dócil a la voz del Espíritu. Pentecostés 2026 fue, una vez más, una invitación a dejarnos conducir por Él para seguir formando a Jesús en los corazones y construyendo el Reino de Dios en medio del mundo.