En un ambiente de fe, alegría y profunda comunión, la Congregación de Jesús y María – Provincia Eudista El Minuto de Dios celebró las ordenaciones diaconales de los Eudistas Cristian Julián Cely Cruz y Wilmer Harold Mariño Niño, un paso decisivo en su camino vocacional y un signo de esperanza para la Iglesia. La celebración tuvo lugar el pasado 22 de marzo, en la parroquia San Juan Eudes, en el barrio Minuto de Dios, y fue presidida por Monseñor Germán Humberto Barbosa Mora, quien, mediante la imposición de manos y la oración consecratoria, confirió el ministerio del diaconado a estos incorporados. Este momento tuvo además un carácter especial, ya que fueron sus primeras ordenaciones diaconales como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Bogotá, lo que llenó la celebración de un significado particular.
Durante la homilía, monseñor ofreció una profunda exhortación a los nuevos diáconos, recordándoles que su ministerio es, ante todo, un servicio a la vida. “Ustedes se ordenan diáconos para dar vida”, expresó, subrayando que su vocación consiste en entregarse al servicio de los demás desde el Evangelio. En este sentido, les propuso tres caminos concretos para vivir su ministerio. En primer lugar, la humanidad, recordando que Jesús se conmueve ante la realidad del hombre y que en esa misericordia tiene origen la vocación. Los animó a ser ministros cercanos, capaces de sentir con los demás, descubriendo en la amistad una clave esencial para vivir lo humano.
En segundo lugar, destacó la necesidad de creer, para que el ministerio no se reduzca a lo meramente humano, sino que esté configurado con Jesucristo y abierto a la trascendencia. Solo desde una fe viva insistió que es posible sostener un servicio que transforme la realidad. Finalmente, los exhortó a vivir el testimonio del Evangelio, haciendo visible con la vida aquello que se cree. “Lo que uno cree, lo anuncia”, recordó, invitándolos a ser presencia viva del Evangelio en medio del mundo.
La comunidad eudista vivió este momento con profundo gozo, acompañando a los nuevos diáconos y reconociendo en su entrega un signo concreto de la fidelidad de Dios que sigue llamando y formando pastores para su Iglesia. Este acontecimiento adquiere un significado aún más profundo al ser vivido en cercanía al aniversario número 383 de la Congregación de Jesús y María, fundada por San Juan Eudes en la solemnidad de la Anunciación. Así, estas ordenaciones no solo marcan un paso importante en la vida de Cristian Julián y Wilmer Harold, sino que se insertan en una historia viva que, después de más de tres siglos, continúa dando fruto.
Celebrar 383 años no es solo hacer memoria del pasado, sino reconocer la vigencia de un carisma que sigue formando corazones y suscitando vocaciones al servicio del Evangelio. En este sentido, la ordenación de nuevos diáconos se convierte en un signo concreto de continuidad, en el que la obra iniciada por San Juan Eudes se actualiza en nuevas vidas entregadas.
Para la Provincia Eudista de El Minuto de Dios, estas ordenaciones son motivo de gratitud y esperanza. La alegría del aniversario se hace visible en el “sí” generoso de estos Eudistas, que hoy asumen el llamado a servir, prolongando en el tiempo la misión de formar a Jesús en los corazones. De esta manera, la comunidad celebra no solo el don del ministerio recibido por los nuevos diáconos, sino también la vida de una Congregación que, a lo largo de 383 años, sigue siendo signo de amor, servicio y entrega en la Iglesia y en el mundo.


























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